5 claves disfrutar en plenitud de la tercera edad

Mayores bailando
10 May, 2017

5 claves disfrutar en plenitud de la tercera edad

Cada día tenemos todos más claro que la importancia de hacer ejercicio y mantenernos activos mejora nuestra calidad de vida tanto física como emocional.

Con el incremento de la esperanza de vida, son cada vez más los años que vivimos en plenitud de nuestras capacidades tras acabar con las responsabilidades laborales. Cuando nos jubilamos nos encontramos ante una situación nueva para nosotros: tenemos tanto tiempo libre y para nosotros que a veces nos llegamos a aburrir – ¡quién nos lo iba a decir 25 años antes! cuando nos faltaban horas al día entre el trabajo, los niños, la casa, etc.

Para algunas personas tener tanto tiempo ocioso, los incipientes achaques de la salud y el sentirse que ya no son productivas o útiles a sus familias, les puede provocar tristeza, depresiones, aislamiento social, sentimiento de soledad,… Estas personas suelen sufrir de envejecimiento prematuro además de aumentar el riesgo de sufrir cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, disminución de masa corporal, entre otras.

Para cubrir todo ese tiempo que ahora queda libre tras la jubilación, cada vez es más común que nos lancemos a la práctica de alguna actividad física, dejando atrás la creencia de que el deporte es cosa de jóvenes.

Según la OMS y los expertos en salud, es muy importante que nos mantengamos activos, tanto física como mentalmente, para así tener una tercera edad lo más plena y sana posible. Para ello es imprescindible:

  1. Practicar ejercicio físico: entre treinta y sesenta minutos al día varios días a la semana puede ser suficiente: andar, nadar, pasear en bicicleta, yoga, pilates, bailes de salón,…
    Mantenernos en forma hará que nuestro cuerpo esté ágil y que no sea propenso a enfermedades asociadas al sedentarismo.
    El ejercicio también proporciona bienestar psíquico, ya que al realizarlo segregamos hormonas que nos hacen sentir bien; sentimos que nos valemos por nosotros mismos.
  2. Mantener una vida social activa: tenemos que evitar aislarnos y encerrarnos en casa, ya que será perjudicial para nosotros mismos y pueden comenzar los sentimientos de soledad y tristeza. Un simple rato de conversación con alguien con quien compartir vivencias, recuerdos, preocupaciones, ilusiones,… es en ocasiones suficiente para sentirnos bien ese día.
    Debemos esforzarnos en compartir nuestro tiempo con más gente. Quizás sea el momento de recuperar amistades pasadas que por la falta de tiempo se han ido olvidando, seguro que ellos ahora también gozarán demás tiempo libre.
    Es muy importante relacionarnos con nuestra familia, pasar ratos con nuestros nietos y nietas, que llenarán nuestra nueva vida de experiencias inolvidables. Si tu familia está lejos y te apetece pasar parte de tu tiempo compartiendo la ilusión de los niños, te recomendamos formes parte de nuestro proyecto y te registres en Registro en Quiero Un Abuelo. Te pondremos en contacto con familias que buscan tener el cariño y sabiduría de un abuelo o abuela cerca.
  3. Cuidar nuestro descanso: no debemos olvidarnos de nosotros, de cuidarnos. La falta de sueño o de la calidad en él, es un problema muy frecuente a partir de la edad adulta, por lo que es importante descansar bien para afrontar cada día con la suficiente energía física y mental.
  4. Mantener la mente en forma: con los años las capacidades cognitivas van atrofiándose. Existen infinidad de libros, webs, aparatos electrónicos, etc, que nos ayudan a mantener a nuestras neuronas activas y entrenadas. Leer, hacer sudokus, ayudar a nuestros nietos con los deberes, hacer crucigramas, participar en clubes de lectura,…
  5. Mantener una dieta saludable: la alimentación es de vital importancia para prevenir y/o ralentizar la aparición de determinadas enfermedades y afecciones, como la osteoporosis, la diabetes, la hipertensión, el colesterol alto, cardiopatías, algunos tipos de cáncer,… Una dieta equilibrada y sin excesos nos mantendrá en forma durante más años. Eso sí, no olvides darte un homenaje un día especial.

Y, lo último pero no menos importante, quiérete, mímate, cuídate. La vida no se para cuando cumplimos los sesenta y cinco.

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