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Abuelo/a Familia

Me he jubilado y ¿Ahora qué?

Actividades jubilados
25 Sep, 2018

Me he jubilado y ¿Ahora qué?

Si te has jubilado hace poco y te sientes un poco perdido, vacío e incluso algo deprimido que sepas que esos sentimientos son normales. Te ayudamos a volver a sentirte bien y activo con unos pequeños consejos.

En la sociedad actual el ser humano pasa por varios momentos críticos a lo largo de su vida. Uno de ellos, y quizá al que menos importancia se le da, es la jubilación, el fin de la etapa laboral. Los adultos pasamos muchos años de nuestra vida levantándonos todas las mañanas con el objetivo de pasar ocho horas trabajando o, las que toquen, hasta que llega un día en el que ya no lo tenemos que hacer nunca más.

Es un hecho con el que muchos hemos soñado alguna vez mientras trabajamos, pero el día que te ves jubilado son muchas las personas que se sienten vacías y se preguntan “Y ahora que me he jubilado, ¿qué hago con mi vida?¿Ahora qué?”.

¿Qué hacer con esas mañanas libres? ¿Cómo ocupar tanto tiempo sin hacer nada? ¿Cómo poder volver a sentirse útil? ¿Cómo seguir manteniéndose activo? ¿Cómo evitar pensar que hemos entrado en la última etapa de nuestra vida y que ya solo nos queda esperar a la Parca?

Muchos son los expertos y psicólogos que nos recomiendan llenar ese tiempo libre con actividades que nos gusten, con aquellas con las que siempre hemos soñado realizar y por falta de tiempo no hemos disfrutado, recuperar las relaciones sociales o ampliarlas, disfrutar de los nietos y nietas si los tenemos y de la familia en general,…

Desde Quiero Un Abuelo queremos proponerte algunas actividades en las que puedas invertir tu tiempo y disfrutar de la vida sin obligaciones laborales:

  • Primero, si te gustan los niños contarte que puedes ofrecerte como abuelo/a en nuestra web. Esta opción es válida si no tienes nietos, los tienes lejos o incluso cuando teniéndolos sientes que tienes cariño para más niños. Ahora que tienes tiempo libre puedes dedicarlo a dar cariño y amor a unos pequeños que no tienen la suerte de tener a sus abuelos cerca. ¿Por qué no hacer una actividad altruista disfrutando de la alegría de los niños? Si quieres saber más sobre esta opción pincha aquí.
  • Realizar actividades físicas en grupo que, a la par de mantener tu cuerpo en forma, te hagan relacionarte con otras personas en tus mismas circunstancias. Esta opción es especialmente importante si tu trabajo tenía alto componente de esfuerzo físico pues si al jubilarte paras tu cuerpo de forma radical lo vas a notar mucho y rápido. Cualquier ayuntamiento, asociación de vecinos o gimnasio ofrecen actividades como el baile de salón, salsa, gimnasia de mantenimiento, pilates, yoga,… Un sinfín de modalidades. Solo tienes que animarte a preguntar e ir probando hasta encontrar la que más te guste.
  • Viajar, viajar y seguir viajando. Conocer ciudades o países nuevos enriquece a las personas haciéndolas más tolerantes, empáticas, maduras y autónomas. Y como ahora todos hacemos fotos, también puedes descubrir tu faceta artística. Convives con personas que muchas veces ni conoces y te enfrentas a situaciones que pueden ser nuevas para ti, aprendiendo de ellas y de la gente que te acompaña. Busca en asociaciones de vecinos, en agencias de viajes y, cómo no, en los viajes organizados por el IMSERSO. Te sorprenderá la amplia oferta que hay. Y no tengas miedo de hacerlo solo o sola pues hay muchas personas como tú y seguro que la experiencia es positiva.
  • Volver a la “escuela”. Ahora que estás jubilado te puedes plantear el volver a retomar los estudios que quizás tuviste que abandonar hace años o empezar con aquellos que siempre has pensado que se te darían bien. A saber, aprender y practicar un idioma nuevo o un instrumento musical, sacarse el Título de Educación Secundaria u otro superior, ir a la universidad,…Hay multitud de opciones en este campo: las universidades organizan cursos en sus Aulas Permanentes para personas, normalmente, mayores de 55 años; las asociaciones de vecinos y/o ayuntamientos ofertan actividades de formación básica; muchas localidades cuentan con un Centro de Educación Permanente (más bien conocido como “Escuela de Adultos”) donde poder aprender el manejo de ordenadores, idiomas a nivel básico,…y muchas más actividades.
  • Apuntarse a un talleres de manualidades, de jardinería, de cocina, informática, bricolaje, restauración, pintura…

En definitiva, dar con aquellas actividades que te llenen y te motiven y que hasta la fecha con el ajetreo del trabajo te ha sido imposible practicar. Tienes que pensar que estar jubilado es un regalo y que por fin, tienes tiempo para hacer todas esas cosas que estaban pendientes. 

Lo importante es seguir activo y “hacer”. Hay que huir de la comodidad del sofá de casa y salir a relacionarse con gente. Es la manera de evitar problemas tan serios que suelen venir aparejados con la jubilación como el sedentarismo, la obesidad, la depresión, la soledad, etc.

Como dice el refrán “nunca es tarde si la dicha es buena”. Y no hay mejor momento que ahora.

2 comentarios

  1. Soy maestra en un centro de Educación Permanente desde hace varios años. En él tengo la suerte de conocer y compartir experiencias muy positivas con personas mayores que acuden al Centro, normalmente para salir un rato de su casa y relacionarse, pero también porque muchas de ellas están concienciadas de que, ahora que tienen tiempo, deben dedicarse a ellas y hacer aquello que no han podido antes por diversos motivos.
    Os voy a contar el caso de una señora que se quedó viuda y tenía a sus hijos y nietos en otra ciudad. Dio el paso para asistir a la “escuela de adultos” porque el médico de familia veía que estaba entrando en una depresión por la soledad y la pena que le acarreó la muerte de su marido.
    Allí me la encontré, en clase para sacarse el Título de Secundaria, sin haber terminado siquiera los estudios primarios en su época, y rodeada de gente muchísimo más joven que ella.
    No faltó ni un día a clase y se le veía una motivación enorme. De esta manera consiguió el Título en dos años.
    Ahora, después de 4 años de aquello, sigue asistiendo a otras clases en el Centro, se apunta a todas las excursiones y viajes organizados por el colegio.
    Cada vez que me la cruzo por los pasillos está “más joven”. Tiene una vitalidad y una alegría en la cara…
    ¡Ha recuperado las ganas de vivir!
    Es un ejemplo de superación que expongo todos los años al nuevo alumnado y, por supuesto, para mí.
    Así que animo a todas las personas mayores a salir de sus casas y hacer cosas. La vida no se termina cuando los hijos se van de casa, cuando nos jubilamos o si nos quedamos viudos.
    ¡¡A viviiiir!!

  2. Soy terapeuta ocupacional, y en mi día a día trabajo con gente mayor y es IMPRESCINDIBLE que nuestros mayores, antes y sobretodo después de jubilarse sientan que siguen aportando a la familia y la sociedad.

    Además, desde mi disciplina que cuidamos y trabajamos la autonomía de la persona para que sus facultades se prolonguen con calidad durante toda la vida de la persona, el tener a nuestros abuelos activos y con la cabeza ejercitada considero vuestra labor de esta página admirable.

    Tengo un blog (terapiaocupacionalparatodos.org) donde desarrollo como ayudamos según la afectación de cada persona, pero eso ya es otro tema. Seguid así!

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